martes, 8 de abril de 2014

Día internacional de los gitanos.

8 de abril, día internacional de los gitanos.

Estimaciones estadísticas, afirman que hay entre 7 y 9 millones de gitanos viviendo en Europa. Lamentablemente, muchos de ellos siguen siendo víctimas de la gitano-fobia.   Por ignorancia o por algunas ideas tergiversadas recibidas, siguen siendo el blanco, en distintos grados de racismo y discriminación. Situación que no puede ser combatida, por el reconocimiento de la importancia de su historia, su cultura y su contribución a la herencia europea.

Origen histórico.

El camino empezó en la India. El pueblo gitano, es indio de origen y europeo transnacional de proyección.
El origen indio del pueblo gitano  es compartido por la casi totalidad de los investigadores. Según el lingüista Vania de Gila Kochanowski, en el siglo IX el Islam invade la India y los indios que moraban en los territorios noroccidentales de la península indostánica emprenden una gran migración hacia el oeste. La segunda migración se produce en el siglo XIII, cuando los hoy llamados gitanos abandonan sus casas ante la llegada de los ejércitos mongoles que conquistan sus demarcaciones. A partir de entonces el éxodo de romaníes por todo el mundo, es continuo.












Situación actual.

Muchos gitanos de Europa se enfrentan actualmente a terribles situaciones en las que sus derechos son violados y el ejercicio de sus libertades públicas se ve restringido. La mayoría son considerados apátridas, refugiados, asilados políticos y repatriados como consecuencia de las guerras balcánicas y de los acontecimientos ocurridos tras la caída de los regímenes de la Europa del Este. Las negociaciones internacionales para resolver la situación provocada por la desaparición de Yugoslavia, se han hecho sin contar con la presencia de la minoría étnica romaní que habita estos territorios.
Al mismo tiempo, grupos de gitanos del centro y del este de Europa (que por necesidad se volvieron nómadas), tienen que huir de sus países de origen, ante la creciente ola de racismo y ataques violentos de los que son víctimas. Circunstancias que los hacen temer por sus vidas, por lo que se ven obligados a solicitar asilo político en los Estados de la Unión.
 Desgraciadamente, en la mayoría de los casos, las autoridades fronterizas de la Unión Europea impiden que estas personas entren en territorios restringidos para ellos. De esta realidad, nace el mito de que los gitanos son una raza de bandoleros errantes, que se dedican al divertimento de la gente de los pueblos donde pasan, adivinándoles el futuro, haciendo desmanes de toda índole y robando niños.




miércoles, 2 de abril de 2014

¿Qué es el autismo?

El autismo es un trastorno del desarrollo neural que se caracteriza por deterioro de la interacción social-verbal y la comunicación no verbal, y se caracteriza por restringidos, repetitivos o estereotipados movimientos de comportamiento. Los criterios de diagnósticos confirman que los síntomas se manifiestan, antes de que un niño tenga tres años de edad.  
El autismo afecta el procesamiento de información en el cerebro, debido a la alteración de la forma en las células nerviosas y su unión en el proceso de conectar y organizar; ¿cómo ocurre esto?, hasta el momento no ha sido bien definido por los especialistas en la materia. Se sabe que se trata de uno de los tres trastornos reconocidos en el espectro autista (TEA), los otros dos son el síndrome de Asperger, que carece de los retrasos en el desarrollo cognitivo y del lenguaje, y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otra manera (comúnmente abreviado como PDD-NOS), que se diagnostica cuando no se cumplen la totalidad de los criterios para el autismo o síndrome de Asperger.
El autismo tiene una fuerte base genética, aunque la genética del autismo es compleja y no está claro si ASD se explica más por raras mutaciones, o por combinaciones raras de variantes genéticas comunes. En casos raros, el autismo está fuertemente asociado con agentes que causar defectos de nacimiento. Controversias surgidas en torno al tema, proponen que se deba probablemente a factores ambientales como: metales pesados ​​, pesticidas o las vacunas que son aplicadas en los primeros meses de vida; la hipótesis de vacunas son biológicamente plausible y carecen de evidencia científica convincente.  
La prevalencia del autismo es aproximadamente  de 1 a 2 por cada 1.000 personas en todo el mundo, y que se produce alrededor de cuatro veces más frecuente en niños que en niñas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informan que 20 de cada 1.000 niños en los Estados Unidos fueron diagnosticados con TEA, esto durante el 2012, y 11 de cada 1.000 niños, en el 2008. Lo que quiere decir que el número de personas diagnosticadas con autismo se ha incrementado dramáticamente desde la década de 1980, en parte debido a los cambios en las prácticas de diagnóstico y los incentivos financieros subsidiados por el gobierno para los casos identificados.
En la actualidad, la cuestión de si la prevalencia real del autismo ha incrementado o se ha estancado, queda en el aire, sin resolver.
Los padres generalmente notan señales en los dos primeros años de vida de su hijo.  Los signos usualmente se desarrollan gradualmente, pero algunos niños autistas se desarrollan primero  físicamente y  regresan periódicamente a conductas típicas de niños autistas. Las intervenciones tempranas, para reforzar las actividades cognitivas o del habla, pueden ayudar a los pequeños que padecen este síndrome, a ganar auto-cuidado social, y habilidades de comunicación. Aunque no existe una cura conocida, se ha informado de casos de niños que se recuperaron. No hay muchos niños con autismo que puedan vivir de manera independiente después de alcanzar la edad adulta, aunque algunos pueden tener éxito. Una cultura autista se ha desarrollado, con algunas personas que buscan una cura y otras creyendo, que el autismo debe aceptarse como una diferencia y no como un trastorno que deba tratarse.



martes, 1 de abril de 2014

La brevedad de la vida.

Qué paradoja de la vida, en este momentos estamos respirando y mañana o en cualquier momento lo dejamos de hacer. La gente que nos rodea se sorprende y no da crédito del suceso y los comentarios de incredulidad no se hacen.  “ayer lo vi, estaba muy sano, no puedo creer que  hoy este muerto”.
Según cifras oficiales, el incremento en el índice de decesos ha aumentado más del 50 % que en la década de los 90. Los factores de riesgo son muchos, pero los que más reportan fallecimientos  son: los accidentes automovilísticos y los suicidios. Los primeros pueden ser imprudenciales; por conductores que han bebido, los que vienen hablando por celular y los que creen que las avenidas son autopistas y que los peatones deben cederles el paso.
Lamentablemente los que causan más conmoción hablando desde el punto de vista sentimental son los que les ocurre a gente que destacaron por sus actitudes y aptitudes ante la vida, por ser líderes de opinión, (caso Mariana Levi que murió por un infarto al ser asaltada a mano armada, en su auto, ante la presencia de su familia, y como este existen miles). Sin dejar de lado a cualquier ser humano que pierde la vida en milésimas de segundos, de manera absurda.
Como testigo me tocó presenciar la casi muerte instantánea de transeúnte que atravesaba la calle por la esquina, un automóvil sin encender luces ni disminuir la velocidad, prácticamente lo envestía porque quedaron justamente en frente. En fracción de segundos, el  imprudente conductor, viro el volante, pero siguiendo los movimientos de la víctima, ante estas circunstancia se esperaba el fatal desenlace. Afortunadamente no ocurrió.
Como se dice en el argot popular,  “cuando te toca aunque te escondas, cuando no te toca aunque te pongas”. Lo cierto es que debemos ser precavidos cuando transitemos por las calles o avenidas, porque  lo grave no es que sufras el accidente, porque finalmente mueres y no te enteras de nada más.  Sino lo preocupante en este caso es la pena moral y los pendientes que dejamos a los familiares,  porque no nos dio tiempo de ponernos al corriente en nuestras deudas, o dejar en regla documentos oficiales que tengan que ver con trámites burocráticos.