Vacaciones, para cualquiera es sinónimo de descanso, salir a algún destino turístico o pasártela descansando
cómodamente en tu hogar, pero para los que tenemos pendientes por realizar en casa,
las vacaciones toman otro caris, por lo que se convierten en vacaciones productivas.
En este sentido las averías, remoce o reparación de algún desperfecto
en nuestra vivienda, ocupan nuestro tiempo
y nos olvidamos del ocio, poniendo manos
en la obra. Tal vez, al principio nos dé pereza, porque la talacha es sinónimo de cansancio y suciedad en nuestra apariencia; pero una vez que iniciamos, nos picamos y no paramos hasta que terminamos.
en la obra. Tal vez, al principio nos dé pereza, porque la talacha es sinónimo de cansancio y suciedad en nuestra apariencia; pero una vez que iniciamos, nos picamos y no paramos hasta que terminamos.
Lo curiosos del caso es que empezamos con una cosa y nos van
saliendo detalles, que nos van restando el tiempo durante el día, pero el cansancio el hambre y
desganos se nos quitan cuando vemos terminados nuestro trabajo. Se siente una
gran satisfacción al ver lo que hicimos, porque significa que ahorramos dinero
y nos da gusto de saber que nosotros mismo lo hicimos. En este sentido las
vacaciones fueron productivas.
El chiste en este
caso es dar el primer paso, y no postergarlo para otro día porque no se hace
nada. Claro, si tenemos solvencia económica pagamos para que lo hagan, en caso
contrario, tenemos la opción de hacerlo o no, porque finalmente son vacaciones,
pero puede pasar uno, dos o tres años y seguir acumulándose las reparaciones,
por lo que nuestra casa se convierte en almacén de pendientes.